Pero tengo una singularidad, y casi me estoy haciendo una experta en algo. No es por una característica especial de mi esqueleto ni nada que se le parezca:
ES porque ES. Tengo una tendencia especial a darme golpes: ¡Sí, a darme golpes yo solita!
Recuerdo un día que, caminando por la calle un poco "
enmimismada" en mis pensamientos, me choqué con una papelera y le solté sin ni siquiera mirarla un
"¡Mire por dónde anda! " que hizo que resonara alguna que otra carcajada a mi alrededor.
Otro día entré en una tienda con tanta prisa que me estampé literalmente contra el vidrio de las puertas correderas de la entrada, puertas con sensor de proximidad y de apertura automática y que yo , después del impacto que me tiró de espaldas al suelo consideré que "debían haberse abierto a mi paso", y lo decía mientras me curaban la sangre que me salía profusamente de la nariz...
O aquél día que, en Majadahonda (allí vivía yo entonces), cambiaron, de un día para otro, el color del mobiliario urbano y pintaron los postes de la luz, farolas y semáforos de un color anodino, algo así como "gris-invisible", color que todavía no logro identificar en el Pantone y que hizo que chocara de frente contra una farola y soltara un impresionante "¡
Joderrr!" (perdón, pero fue así y totalmente involuntario), impropio de mí... No sé cómo estarán pintados ahora...¡de eso hace ya muchos años!
Pero entonces no se me rompían los huesos. Como mucho brechas, hematomas y morados.
El estreno fue "provocado", serví de "quitamiedos" en una estación de esquí y del tirón me partieron el húmero y la clavícula:
A partir de ese día ha habido más fracturas de huesos, casi siempre por tonterías: una pintura para"pasos cebra" demasiado "resbaladiza" para los peatones que, por suerte, ya no se aplica más en Barcelona, y que iba acompañada de mis prisas por cruzar porque empezaba a chispear...acabó con fractura del maleolo de mi tobillo.
Un golpe esquiando contra un tocón de abeto oculto bajo la nieve terminó con mi tibia superfracturada.
Un antiguo golpe frontal de una ola cuando entraba en el mar unido a varios estornudos alérgicos y al cambio compulsivo de muebles en la sala de estar de casa "para variar un poco", fue el origen de la primera hernia discal...que acabó en operación con la consiguiente rehabilitación:
A ver, no es que las amargas infusiones de "cola de caballo" y los
"emplastos de hojas de col",
remedios caseros muy antiguos , que me administraban Carmen y Angelines, unas mujeres encantadoras de un pueblecito de los Pirineos no funcionaran, no os ofendáis, quizá hubieran servido...pero es que llegué a un punto de dolor y parálisis que creo que fue conveniente intervenir.
Además, veros llegar con la Virgencita del Pilar hasta el hospital y recordar cómo os "molestasteis" porque arranqué literalmente la corona de la cabeza de la Pilarica "
porque me parecía demasiado ostentosa" ...¡ eso no tiene precio!.
A pesar de todo, siempre me curaba bien y pude rehacer mi actividad y todas mis aficiones.
Bueno, todo hasta aquél día de finales de enero , precisamente al acabar una fantástica excursión con raquetas por la nieve...
Con lo bien que estaba y tuve que patinar en el hielo para contrarrestar el fatídico resbalón causado por el respingo que di tras unas cosquillas inoportunas que me hicieron " a traición y por la espalda"... De eso ya no me he recuperado tan bien. He dejado de hacer muchas cosas...
Y ahora, una caída
tan rematadamente tonta hace ya casi dos meses, hace que tenga el hombro tan "hecho caldo" que me olvido hasta de vosotras y que este tendón supraespinoso sea tan "doloroso" que se me quiten hasta las ganas de llamaros: puede también que influya que os tengo un poquitín de envidia, sana, pero envidia.
Aunque hoy he recibido otro golpe.
Un
golpazo, diría yo... y directo al corazón.
Ha sido un comentario en el blog. Vuestro comentario en mi blog...
"Quizás contestando tu blog maravilloso te acuerdes de nosotros.
Verano, calor, viajes.
Se acerca Wroclaw, estas dispuesta? MMM"
Golpe bajo. Mea culpa. Disculpad.
-¿Cómo van las cosas por ahí?...¡Pues claro que acuerdo mucho de vosotros y me acuerdo por supuesto de que tenemos ese viaje previsto!...¿cómo no?...¡Ya sueño con ello, aunque no haya aprendido nada de polaco, que ya no tengo ganas de estudiar ni lo más imprescindible...
¡Así que Manue, me llevo un libro de "conversación básica" y
Dios nos coja confesadas... hasta que nos encontremos con Lila!
¡Vaya amigos tan buenos tengo: Es que no me los merezco!